NOVEDADES

Una sala que vuelve a la vida

El emblemático lugar está registrado en la memoria montevideana como Teatro “La Máscara”. Por su escenario pasaron –durante décadas– figuras profundamente consustanciadas con el entrañable y siempre presente movimiento del teatro independiente uruguayo.

Muchos años estuvo cerrada esta sala. En la calle Río Negro, en el número 1180, esas puertas ya no recibían ni despedían al público que, en ese entrar y salir, se constituye en un componente esencial del fenómeno escénico.   

Afortunadamente, la fuerza joven, el empuje, la firme decisión de una compañía teatral –“La Fábrica de Ilusiones”–, con el respaldo, el apoyo, de una institución sindical –“SUA” (Sindicato Único de la Aguja)– resolvió poner nuevamente en marcha el lugar. Ahora pasa a ser “Teatro Delaguja”.

El pasado viernes 29 de abril se realizó el acto de apertura. En su convocatoria los organizadores planteaban que allí “se hará entrega y se descubrirán dos placas en homenaje a dos grandes figuras de nuestra cultura: Teresa Acosta y Roy Berocay, nombres con los que hemos bautizado a Tertulia y Platea respectivamente”. Este evento contó con el apoyo de AGADU.

Precisamente Teresa Acosta supo dejar su impronta artística en ese escenario poco antes de que la sala se cerrara. Ese componente aumentó la ya profunda emoción que inundaba el momento. Con el homenaje se hace justicia. Teresa fue una luchadora teatrera incansable. Su amor por el Teatro la llevó a entregar su vida a ese fascinante mundo, y mostró su talento en todos los rubros; tanto fue actriz como directora, incursionó en los aspectos técnicos, supo poner su condición de docente en las tablas y dejó –como dramaturga– una muy extensa lista de valiosas obras que siguen vistiendo nuestra cartelera teatral. Conmovedor y muy merecido reconocimiento.

El más fuerte aplauso mientras cae el telón.  

Texto de Hugo Indart

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