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AGADU recibe a estudiantes de Derecho y Propiedad Intelectual

Con el fin de conocer la Asociación General de Autores del Uruguay “desde dentro”, estudiantes de Facultad de Derecho visitaron la asociación en el marco de la asignatura opcional sobre Propiedad Intelectual a cargo de la Dra. Beatriz Bugallo. El grupo fue recibido por el director general de AGADU Gustavo Vignoli, el presidente Alexis Buenseñor y el secretario general Diego Drexler, quienes antes de la charla formativa realizaron una visita guiada por las instalaciones de la Asociación, desde sus oficinas hasta el Museo y Centro de Documentación ubicado en la Casa del Autor.

La charla transitó por varios temas que los estudiantes plantearon como inquietudes, de modo de conocer la aplicación en un caso concreto de aquellos conceptos sobre propiedad intelectual y derechos de autor tratados dentro del aula.

Desde la piel del autor

El secretario general de la asociación, Diego Drexler, compartió con los estudiantes su experiencia como autor, contando el recorrido que lo llevó de tocar covers con amigos a integrar el Consejo Directivo de AGADU. En este sentido, cuenta cómo su actividad de músico comienza como un hobby y se va desarrollando adquieriendo otras formalidades. “Arranqué a tocar covers con amigos, luego empezamos a componer y nos dimos cuenta que iba creciendo, después quisimos grabar en vivo y al tener varias canciones quisimos grabar un disco”. Si bien fue a partir de allí que los integrantes de la banda se hicieron socios de AGADU y SUDEI, fue un poco después el acercamiento más profundo con la Asociación.

Luego del primer contrato discográfico y de ir aprendiendo las cuestiones del oficio que cada vez se formalizaban más, en 2004 su sello discográfico le propone firmar un contrato editorial, y es allí donde recurren al asesoramiento técnico de AGADU dada la serie de aspectos legales que resultaban desconocidos siendo autores que reciben por primera vez esa propuesta.

“En ese momento me di cuenta de la importancia de la gestión colectiva y de que haya una Asociación que agremie autores” expresó Drexler, asegurando que se trata de un lugar desde donde se puede negociar y lograr –como sucede de hecho hoy en día-mejores contratos para los autorales, incluyendo cláusulas temporales y territoriales.

Sobre gestión colectiva y la actividad de AGADU

El presidente de AGADU Alexis Buenseñor, compartió con los estudiantes su vinculación con la música en referencia a su carrera dentro de orquestas sinfónicas, y contó que la mayoría de la música clásica interpretada en nuestro país es de dominio público ya que existe un público cautivo para dicho género.

También hizo hincapié en algunos aspectos con el fin de aclarar algunas interrogantes o inquietudes que pueden plantearse en la sociedad en general por no contar con la información adecuada. Así es que explicó que es posible formar otra sociedad de gestión colectiva (SGC) en nuestro país ya que AGADU posee el monopolio de hecho pero no de derecho, si bien a partir de la ley de 2003 se debe cumplir con determinadas condiciones para establecerse como SGC. Por otra parte, comentó que AGADU es controlada por el Estado desde el Consejo de Derechos de Autor, perteneciente al Ministerio de Educación y Cultura.

Comentó además, que junto al director general Gustavo Vignoli, desde 1997 se comenzó a trabajar con los autores, intentando el cambio generacional y el acercamiento e identificación con la asociación de exponentes, por ejemplo, del rock nacional.

Por su parte, Vignoli contó a los estudiantes aquellos aspectos de funcionamiento de AGADU brindando interesantes datos que ayudan a comprender su labor en la defensa de los derechos de autor.

Para ello, antes que nada expresó la importancia de la gestión colectiva entendiendo que es la forma más efectiva para la defensa de los derechos del autor, pero aclarando que “el autor, desde que apareció el derecho de autor, puede hacer lo que quiera con su obra”. Sin embargo, es a través de la gestión colectiva que puede lograrse el alcance necesario que surge hoy con el desarrollo de la tecnología. Tal es el caso de las licencias globales. Las mismas se utilizan por ejemplo, para los canales de televisión, para que hagan uso del repertorio que representa AGADU (es decir, tanto las obas allí registradas como las obras de las 230 sociedades de autor del extranjero con las que se mantienen contratos de reciprocidad), haciéndose cargo la asociación frente a posibles reclamos de los autores.

Además, explicó que si bien la recaudación es muy importante, la tarea con procesos más complejos es la de distribución. En este sentido, contó que la Confederación Internacional de Sociedades de Autores y Compositores (CISAC) realizó una revisión dentro de Latinoamérica, arrojando como resultado que AGADU es la sociedad que menos juicios tiene y que menor resistencia al pago sufre.

AGADU sigue además los procedimientos profesionales establecidos por la CISAC, para documentar las obras registradas. Este proceso es importante, no solo porque cada obra adquiere un número (IPI) y un número internacional de obra (ISWC), sino porque además, al registrar la obra también se establece el reparto de los derechos que la misma genere.

Así explicó algunos procesos relativos a la distribución, como es el caso de las planillas de actuación en vivo donde los intérpretes declaran el repertorio ejecutado y el mismo es cotejado a través de inspecciones y grabaciones realizadas por AGADU.

En caso de los recitales, contó que cuando intérpretes extranjeros realizan conciertos en nuestro país, muchas veces la sociedad de dicho intérprete se pone en contacto con AGADU para obtener distintos datos por los cuales se define la recaudación por concepto de derecho de autor de esa actuación (concurrencia, valor de la entrada, etc.). Dicha recaudación es enviada a la sociedad correspondiente, como sucede igualmente cuando el repertorio nacional es utilizado en el extranjero; AGADU recibe de dicha sociedad lo recaudado por concepto de derecho de autor. Es por ello que es de suma importancia que los autores nacionales informen a AGADU cuando su repertorio es interpretado en el exterior, de modo de poder realizar un mejor seguimiento.

En caso de radio y televisión, una de las herramientas utilizadas es la información brindada por una empresa situada en Barcelona, autorizada por CISAC, que realiza monitoreo a través de internet del repertorio utilizado en distintas estaciones de radio y televisión. Para el caso de la distribución de lo recaudado por concepto de licencias de uso para fiestas privadas como son casamientos y cumpleaños de 15, se realiza un gran relevamiento de repertorio utilizado con lo que se genera una muestra significativa que represente el conjunto de obras que suelen escucharse.

Para llevar a cabo toda esta labor de recaudación y distribución, AGADU tiene distintos descuentos administrativos, según el trabajo que requiere la tarea, y el mismo es acordado anualmente en la Asamblea de Socios.

Derecho de Autor y acceso a la cultura

Vignoli abordó una de las temáticas que coyunturalmente es planteada entre gobiernos e internautas, y es la visión del derecho de autor como una limitante al acceso a la cultura por tratarse de un derecho exclusivo de autorizar o prohibir. Entiende que es una postura respetable como cualquier otra, sin embargo, desde su punto de vista lo considera paradójico, dado que “este es el momento en la historia en que es más fácil acceder a un bien cultural gratuitamente”.

En este sentido, Vignoli expresó que “no se puede decir en el mundo de internet que el derecho de autor es un obstáculo para el acceso a la cultura. Lo único que pretenden las Sociedades de Gestión Colectiva es que los autores puedan seguir viviendo de crear obras y que no tengan que dedicarse a otra cosa”.